Bañarte todos los días es malo y hoy te voy a explicar por qué, pero además, te tengo una propuesta para nada sucia…

Desde pequeños nos han enseñado lo importante que es mantener nuestro cuerpo limpio para estar libres de infecciones, enfermedades y toda clase de males, esto de alguna manera se ha traducido en el hábito de bañarnos todos los días, pero ¿en realidad la ducha diaria es sinónimo de limpieza? Pues todo parece indicar que NO necesariamente es así.

El agua, el jabón, la acción de tallarte y la de secarte dañan tu piel si lo haces todos los días, el doctor Richard Gallo de la Universidad de California ha dado a conocer un estudio donde se demuestra que la ducha diaria disuelve los compuestos grasos que mantienen nuestra piel humectada. Es por esto que al salir de la regadera, corremos a untarnos alguna crema hidratante, un producto del cual bien podríamos prescindir o reducir su uso, si tan solo aprovecháramos la humectación automática y natural de nuestro organismo, pero nos gusta ir en contra de la lógica de la naturaleza. También es necesario considerar que la piel tarda 28 días en regenerarse y si le estamos provocando este daño diariamente, no le damos tiempo de recuperarse, sino que agravamos la situación día con día. Bueno, ahora tal vez estés preguntándote cómo le vas a hacer para  eliminar la suciedad de tu piel y no dañarla con un baño diario, pero te sugiero que mejor te preguntes lo siguiente:

 

 ¿Estoy realmente sucio/a todos los días?

 

Un estudio realizado en la Universidad de California en San Diego, reveló que el lavado excesivo de nuestra piel elimina las bacterias benéficas que el cuerpo utiliza para combatir infecciones. Así es, al parecer nos hace falta entender que no todas las bacterias son malas, sino por el contrario, las necesitamos para estar bien y debemos aceptarlas en nuestro cuerpo, lo mejor es que, si estas bacterias son buenas ¡entonces no estamos sucios! y a no ser que nuestra rutina diaria incluya un importante grado de actividad física, no necesitamos bañarnos todo el tiempo. De hecho, la  AEDV tiene su propia lista de enfermedades relacionadas con la “sobrehigiene”, así de intenso está el asunto y será mejor que valoremos nuestras bacterias y las protejamos como ellas a nuestra piel.

 

 ¿Sabes cuál es la mejor parte?

 

Disminuir la frecuencia de nuestras visitas a la regadera, ayudará a ahorrar muchísima agua que de otro modo, se estaría desperdiciando en un hábito que en exceso, como ya vimos, no es ni necesario ni bueno, ¿sabías que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una ducha de 10 minutos consume 200 litros de agua? Recordemos que hay mucha gente sin acceso a este líquido vital y es nuestra responsabilidad utilizar de forma sensata y consciente los recursos que se nos han dado, pues no solo son para nosotros, sino para todo ser vivo que los requiera y eso incluye a las generaciones futuras. El agua no es eterna, amigos, usémosla juiciosamente.

Ahora bien, no te estoy diciendo que nunca jamás vuelvas a bañarte, este es un hábito bonito y necesario, pero hay que saber hacerlo con responsabilidad, si queremos seguir disfrutando de él por mucho tiempo.

 

 Entonces te propongo que…

 

  • Reduzcas la frecuencia de tus duchas, algunos dermatólogos recomiendan bañarse únicamente 2 días a la semana, pero si no estás preparado/a para hacer esto, puedes comenzar alternando el baño un día sí y un día no, esto es lo que yo hago y la verdad me siento muy bien.
  • Limites el tiempo de tu ducha a 5 minutos, este es el tiempo máximo recomendado por la OMS. Aun así el consumo de agua en este periodo equivale a 95 litros de agua, la cantidad promedio que bebe una persona en un total de 50 días, así que de ser posible, disminuye más el tiempo, esto es fácil si cierras la llave al enjabonarte.
  • Reúnas el agua que cae mientras esperas a que se caliente, basta con poner una cubeta o algún otro recipiente bajo la regadera, la cantidad que juntes después podrás utilizarla para realizar la limpieza del hogar, lavar las frutas y verduras o regar tus plantas.
  • Pongas en práctica el famoso “baño vaquero” los días que no te toque baño. Aunque la mayor parte de nuestro cuerpo no necesita un enjabonado diario, las zonas de las axilas, los pies y los genitales sí lo requieren. Así que no los dejes sin atender ningún día, esto también te ayudará a mantenerte más fresco/a.
  • Laves tu rostro a diario, así estarás presentable para tu día a día aunque no te hayas metido a la regadera y te ayudará a resentir menos la transición.

Esto es todo, ¿qué te pareció? ¿te animas a ecologizar tu rutina de baño mientras cuidas tu piel? ¡cuéntamelo todo en los comentarios!

Es bueno compartir

2 comentarios en “¡Que se bañen los cochinos!: es malo bañarse todos los días”

  1. He entrado a tu blog para checar tus tips para no bañarme hoy!
    Me Gusta tu research de los contras del baño diario que muchas veces no comprendemos o pensamos que están mal.
    Yo añadiría que en mi caso, al tener el cabello graso, existen shampoos en seco para mantener limpio el cuero cabelludo, además al no enjuagarlo diario nuestras puntas se mantienen hidratadas con el sebo natural que producimos. Gracias por tus consejos!

    1. ¡Muchas gracias por el comentario! Es verdad que cada quien tendrá que tomar sus medidas de acuerdo a su cuerpo, pero sabes algo, incluso mi cuerpo se ha adaptado y mi cabello produce menos grasa ahora que lo lavo con menor frecuencia. De todos modos todos respondemos de forma distinta y el shampoo en seco podría ser tanto una herramienta de transición en lo que tu cuerpo de acostumbra como una solución permanente si fuera necesario, me encantaría que si quieres, después nos contaras cómo va progresando esto para ti ¡Saludos!

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