En mi experiencia, una vida sustentable es necesariamente una vida más simple; más eficiente y más inteligente; se trata de llevar la simplicidad a muchos aspectos de la cotidianidad, de esta manera ahorramos recursos y evitamos el desperdicio y los deshechos. Con esto en mente, he ido incorporando la filosofía de la cosmética slow a mis rutinas de cuidado personal y me he despedido de las falacias que anuncia la industria de la belleza para venderte 20 productos nuevos que no necesitas, aunque ellos digan que sí.

Este el tema de hoy, revisa tu tocador y dime sinceramente ¿cuántas cosas de las que tienes ahí son innecesarias? y ¿cuántas han cumplido con la magia prometida?, muy probablemente las respuestas sean “muchas” y “ninguna” correspondientemente. Cuando caí en la cuenta de esta realidad, además de sentirme timada me di cuenta que había estado regalando mi dinero a una industria con cuyas prácticas no simpatizo para nada (en su afán de vender más y más, las compañías de cosméticos han metido en sus productos toda clase de componentes dañinos para nuestra salud y la del medio ambiente; realizan crueles pruebas en animales; fomentan los monocultivos; sus envases son casi imposibles de reciclar; tiran microplásticos al mar, etc.)

En esta rebelión contra el consumo irresponsable, he aprendido poco a poco a optimizar mis recursos y a aprovecharlos mejor, usando menos, sin descuidarme ni poquito, de hecho, ahora mis cuidados son de mayor calidad. Como prueba de esto, hoy te quiero compartir una receta hecha con ingredientes naturales, ecoamigable y que te ayudará a no volver a comprar mil productos. Se trata de un

Bálsamo multiusos

Necesitas:

  • Manteca de karité (2 1/2 cucharadas)
  • Cera de abeja (1/2 cucharada)
  • Aceite de rosa mosqueta, oliva o aguacate (20 gotas)

 

Procedimiento:

  • Coloca la manteca de karité y la cera de abeja en un recipiente y derrítelas a baño maría.
  • Cuando estén completamente líquidas, agrega las gotas del aceite que hayas elegido (rosa mosqueta, oliva o aguacate).
  • Deja que la mezcla se enfríe y ¡listo!, así de fácil tienes tu bálsamo multiusos.

¿Cuáles son los usos múltiples de este bálsamo?

A continuación te cuento los que yo le doy, pero es tan efectivo que seguro descubrirás más:

  • Humectante labial
  • Bálsamo nocturno de contorno de ojos
  • Sellado de puntas para cabello reseco (cuando las puntas de tu cabello estén secas, ponles un poco de este bálsamo y evitará que se abran.)
  • Humectante de talones posterior a la pedicura
  • Lo mejor de todo, es que gracias a la consistencia que tiene, evita que desperdiciemos producto, ya que al estar un tanto sólido, tomaremos solo la cantidad que entre en contacto con nuestros dedos y nos durará bastante a pesar del gran uso que le daremos.

Te reto a que también te propongas reducir y simplificar tu rutina de belleza, ¿te animas a empezar con esta receta!

 

 

¡Es bueno compartir!

2 comentarios en “Cosmética inteligente en un bálsamo multiusos”

    1. ¡Hola, Melanie! Hay muchas otras ceras, algunos ejemplos son la de arroz, la de soya y la de candelilla, pero si piensas usar alguna, vas a tener que jugar con las proporciones porque unas endurecen más que otras.

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